- Respiración y ritmo
- Bases técnicas
- Práctica progresiva
Una manera accesible de conocer el Ashtanga
El Ashtanga Yoga es una práctica tradicional con una estructura muy definida. Tiene un ritmo propio, una secuencia progresiva y una manera concreta de unir movimiento y respiración.
En esta clase, la idea no es entrar de golpe en una práctica exigente, sino empezar a entender sus bases: cómo respirar, cómo moverte entre posturas, cómo colocar el cuerpo y cómo seguir el ritmo sin perder la escucha.
Es una puerta de entrada al Ashtanga desde un lugar más cercano, técnico y acompañado.
Qué se trabaja en esta clase
Respiración y ritmo
La respiración es una parte esencial del Ashtanga. Aprenderás a utilizarla como hilo conductor de la práctica, no solo como algo que acompaña el movimiento.
Bases técnicas
Se trabajan aspectos como la alineación, las transiciones, la colocación del cuerpo y la manera de entrar y salir de las posturas con más conciencia.
Secuencia progresiva
La práctica tiene una estructura. Eso ayuda a entender el camino de la clase y a ir ganando confianza con la repetición.
Presencia y concentración
El ritmo del Ashtanga pide atención. No se trata solo de moverte, sino de aprender a estar presente dentro del movimiento.
Cómo es una clase de introducción al Ashtanga
Empezamos preparando el cuerpo
La clase se inicia con una entrada progresiva al movimiento, respiración y activación corporal.
Trabajamos la metodología paso a paso
Se explican las bases de la práctica para que puedas entender qué estás haciendo y no solo imitar una secuencia.
Practicamos con ritmo, pero sin prisa
El Ashtanga tiene dinamismo, pero en esta propuesta el ritmo se construye de manera gradual. La técnica y la escucha son más importantes que ir rápido.
Cerramos integrando la práctica
La sesión acaba con una bajada de ritmo, estiramientos o relajación para que el cuerpo asimile el trabajo hecho.
Antes de reservar, quizá te preguntas...
¿Es una clase muy exigente?
El Ashtanga puede ser una práctica intensa, pero esta clase está pensada como una entrada progresiva. Se trabaja con estructura, pero también con adaptaciones y acompañamiento.
¿Tengo que saber la secuencia antes de venir?
No. Precisamente la clase sirve para ir conociendo la metodología y familiarizarte con el ritmo de la práctica.
¿Qué pasa si me pierdo con el ritmo?
Es normal al principio. El Ashtanga tiene un lenguaje propio y necesita tiempo. La profesora guía la clase para que puedas ir entendiendo la práctica sin sentir que tienes que saberlo todo desde el primer día.
¿En qué se diferencia de una clase de Vinyasa?
Vinyasa puede ser más libre y variar mucho de una clase a otra. Ashtanga tiene una estructura más definida, con una secuencia y una metodología concreta que se van aprendiendo con la práctica.
¿Es mejor venir si ya tengo experiencia en yoga?
Puede ayudar, pero no es imprescindible si la clase está planteada como una introducción. Lo más importante es venir con disposición a aprender, escuchar el cuerpo y construir base.
¿Por qué se repiten secuencias?
La repetición es parte del método. Te permite observar el progreso, entender mejor el cuerpo y profundizar en la práctica sin tener que estar siempre pendiente de qué viene después.

