Verónica Martínez acompañando una práctica de yoga en Girona

Conoce quién hay detrás de Bhakti

Verónica Martínez · profesora en Bhakti Yoga

Bhakti Yoga nace también de una historia personal: la de llegar al yoga no para enseñar, sino para aprender a respirar, escuchar el cuerpo y volver, poco a poco, a una misma.

Verónica no llegó al yoga buscando convertirse en profesora. Llegó en un momento de dolor físico, desbordamiento emocional y necesidad de encontrar un espacio propio. Lo que empezó como una clase en un gimnasio se convirtió, con el tiempo, en un camino de presencia, respiración y autoconocimiento.

El yoga llegó cuando más lo necesitaba

Verónica Martínez acompañando una práctica de yoga en Girona

El yoga llegó cuando más lo necesitaba

Siempre digo que no decidí el yoga. De alguna manera, el yoga me encontró a mí.

Empecé probando una clase sin saber muy bien qué buscaba. Venía de un momento en el que el cuerpo me dolía y emocionalmente no estaba bien. Necesitaba parar, respirar y tener un rato para mí.

Al principio no fue fácil. Estar en silencio, mantener el equilibrio o simplemente quedarme quieta me costaba mucho. Pero, durante la relajación final, cuando sonó un mantra, algo se abrió dentro de mí.

Desde ese momento, la práctica se convirtió en un viaje hacia dentro. El yoga empezó siendo movimiento, pero para mí pronto fue mucho más que eso: una forma de volver al cuerpo, abrir el corazón y mirar la vida con más humanidad.

Acompañar desde lo que he vivido

Retrato de Verónica Martínez, profesora de Bhakti Yoga Girona

Cuando empecé a notar lo que el yoga estaba haciendo en mí, entendí que quería profundizar. No solo porque me hacía bien físicamente, sino porque me ayudaba emocionalmente.

Con el tiempo sentí que muchas de las cosas que había vivido, aprendido y atravesado podían servir para estar al lado de otras personas. No para decirles qué tienen que hacer, sino para comprender, escuchar y acompañar desde un lugar real.

Para mí, acompañar no es ponerme por encima de nadie. Es estar presente. Es entender que cada persona llega con una historia, un cuerpo, un momento vital y una manera diferente de vivir la práctica.

Por eso, en Bhakti no buscamos que hagas una postura perfecta. Buscamos que puedas escucharte mejor.

Retrato de Verónica Martínez, profesora de Bhakti Yoga Girona
Clase de yoga guiada en Bhakti Yoga Girona

Una práctica que integra movimiento, respiración y escucha

Mi manera de enseñar nace de muchas prácticas y de muchos maestros.

He aprendido de diferentes estilos y herramientas: Hatha Yoga, Vinyasa, Ashtanga, Yin Yoga, meditación, Yoga Nidra, pranayama, Reiki, sonoterapia y otros caminos que me han ayudado a entender el cuerpo, la respiración y la energía desde lugares distintos.

Con el tiempo he sentido que ninguna práctica, por sí sola, lo explica todo. Por eso las clases en Bhakti tienen una mirada integradora. Puede haber movimiento, pero también pausa. Puede haber fluidez, pero también tiempo para entrar en una postura y sentirla.

Puede haber intensidad, pero siempre con escucha.

Lo que intento transmitir en cada clase

Presencia

Practicar no es solo mover el cuerpo. Es aprender a estar y notar cómo llegas hoy.

Respiración

La respiración es una puerta de entrada al cuerpo y a una escucha más honesta.

Liberación

Dar espacio para que el cuerpo pueda aflojar tensión, emociones acumuladas o peso interno.

Cuidado

Llegar tal como estás, sin tener que demostrar nada, y sentir que hay un lugar para ti.

Sangha

Sangha significa comunidad. Para mí es una parte muy bonita del yoga: sentir que, aunque cada persona tenga su proceso, no tiene que vivirlo todo sola.

Antes del yoga y después del yoga

Cuando miro atrás, siento que el yoga me ha cambiado profundamente.

Antes vivía mucho desde la reacción, el control, el nervio y la preocupación por el futuro. Me costaba parar, escucharme y sostener lo que sentía.

Hoy no soy una persona perfecta, ni lo pretendo. Pero me siento más presente, más consciente, más tranquila y más amable conmigo misma.

El yoga no me ha quitado la vida de encima, pero me ha dado herramientas para vivirla de otra manera.

Verónica Martínez en un espacio tranquilo de Bhakti Yoga Girona

Por qué Bhakti

El nombre Bhakti tiene mucho que ver con el corazón.

Lo primero que sentí en una práctica de yoga fue precisamente eso: una apertura muy profunda en el centro del pecho, una sensación de amor, unidad y conexión que no sabía explicar con palabras.

Por eso Bhakti no es solo un nombre. Es una manera de entender el yoga: desde el corazón, desde la presencia, desde la devoción por la vida y desde el respeto por cada persona que llega al centro.

Si quieres empezar y no sabes qué clase escoger, escríbenos. Te ayudaremos a encontrar una práctica que encaje contigo, con tu cuerpo y con el momento en el que te encuentras.